¿Es inmoral llevar a tus padres a una residencia de ancianos?

La difícil y molesta tarea de encargarse de una persona de tercera edad, tener que cuidar de que no se lastimen, ayudarlos en sus necesidades, tener que pelear contra ellos cuando no quieren hacer caso, son cosas para lo que no están hechos muchas personas, sobre todo las que pierden la paciencia demasiado rápido.

Cualquiera evitaría este tipo de situaciones incomodas a toda costa, tomando como primera opción residenciar a ese anciano o anciana en un hogar donde personas capacitadas para realizar este tipo de trabajos los atiendan; pero, ¿qué pasa cuando ese anciano o esa anciana resulta ser un ser muy querido para ti, como lo es un padre o una madre? ¿Sería inmoral dejar el cuidado de tus progenitores a un desconocido? Por ello, puedes confiar en la Residencia de ancianos benviure, uno de los mejores lugares disponibles.

El sentimiento de culpa

uchas personas se sienten culpables por dejar en una residencia al ser que le ha dado la vida, ya que lo ven como un abandono o una despedida permanente, estos pensamientos nacen de mitos sobre las residencias como el de que las residencias están hechas para ancianos cuyas familias no quieren encargarse de ellos, o que en las residencias tratan mal a los ancianos, y pare de contar.

Pero la realidad es que muchos de estos son simplemente mitos, nacidos de algunas excepciones que muy difícilmente existen en la actualidad. Entonces ¿realmente existen cosas positivas en dejar el cuidado de tus padres a una residencia?

Las Verdades

Las residencias para ancianos son lugares especializados en el cuidado de adultos mayores que tienen alguna dificultad tanto física como mental, en ellas se encargan del bienestar de los residenciados y a ellas acuden las personas que por motivos generalmente de trabajo o estudios no tienen el tiempo suficiente para encargarse de todos los cuidados que sus familiares mayores requieren.

Las residencias para ancianos no son cárceles, no son lugares oscuros y tristes, y las personas residenciadas no se secaran en ese lugar, sino todo lo contrario, probablemente muchas personas residenciadas se salvan de la soledad de su hogar compartiendo con otras personas de su edad, con sus cuidadores y con visitantes que acuden a menudo a las residencias. Las residencias no son lugares permanentes, los residenciados siempre pueden volver a su casa si así lo quieren y si así lo quieren sus familiares, y muchas veces prefieren quedarse que volver a su hogar.

Sentirse culpable o no, depende de las circunstancias que lleven a elegir esta opción, porque lejos de ser castigo, es un gran favor al bienestar de tu padre o madre, si no se cuenta con el tiempo suficiente para ofrecerle cuidado y protección. Por esto las residencias son simplemente eso, una opción.

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